perenganitadeleon

viernes, diciembre 31, 2010

"No hay como el calor en un bar"


Hoy se termina no sólo un año, sino un ciclo para mí. Mientras escribo estas cuantas letras, escucho a Bunbury y Jaime Urrutia. Pero ¿a qué viene todo esto? Pues bien, siempre creí que Bunbury era demasiado depresivo, algo así como yo. Sus canciones me acompañaron en los tiempos más duros, y parecía ser que disfrutaba con ellas. Quería que el dolor se hiciera más intenso con "Las consecuencias, "Lo que más te gustó de mí", "Es hora de hablar", "21 de octubre", "El porqué te tus silencios", "Irremediablmente cotidiano", "El rumbo de tus sueños", "El tiempo de las cerezas", "Días extraños", "La chica triste que te hacía reír" y una infinidad más.
Hoy, a mis casi 32 años, descubro que él me puede hacer reír y disfrutarlo ya sin llorar y lo más importante, sin acordarme de esos fantasmas del pasado y sin tener miedo de lo que viene.
Me preparo para que comiencen a cambiar las cosas, de alterar el destino. Como él diría: "es hora de (dejar de) hablar de las cosas rotas que no puedo arreglar. Así que es hora no sólo de cantar, sino de vivir y decir "La noche ha sido larga sido larga y llena de emoción. Pero amanece y me apetece estar juntos los dos.
Bares, qué lugares, tan gratos para conversar. No hay como el calor del amor en un bar. Amor".
Por lo pronto, espero alimentar más seguido este blog, el cual no me pertenece, no soy su autora original, pero creo que para ella no le causa ningún problema que yo de vez en cuando escriba. Es más, supongo que ya lo da por muerto :) ¡FELIZ AÑO PARA MÍ!